• ESO NO ESTABA EN MI LIBRO DE HISTORIA DE LOS CÁTAROS

    FÁBREGA ALMUZARA Ref. 9788411310574 Ver otros productos de la misma colección Ver otros productos del mismo autor
    ¿Sabías que muchos cátaros creían en la reencarnación? ¿Y que pensaban que la salvación pasaba por la renuncia a lo material? ¿Qué relación hay entre los cátaros occitanos y el Santo Grial? ¿Existió el tesoro de Montsegur? ¿Llegaron a suponer un peligro real para la iglesia de Roma? ¿Sabías que exis...
    Ancho: 150 cm Largo: 240 cm Peso: 250 gr
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    21,95 €
  • Descripció

    • ISBN : 978-84-1131-057-4
    • FechaEdicion : 01/06/2022
    • AñoEdicion : 2022
    • Idioma : Español, Castellano
    • Autores : FÁBREGA
    • NumeroPaginas : 384
    • Coleccion : HISTORIA
    ¿Sabías que muchos cátaros creían en la reencarnación? ¿Y que pensaban que la salvación pasaba por la renuncia a lo material? ¿Qué relación hay entre los cátaros occitanos y el Santo Grial? ¿Existió el tesoro de Montsegur? ¿Llegaron a suponer un peligro real para la iglesia de Roma? ¿Sabías que existe una relación entre el género literario del amor cortés y el catarismo? ¿Y que los cátaros se negaban a comer carne, solo tenían una oración (el padrenuestro) y no aceptaban limosnas? Óscar Fábrega, historiador especializado en la historia de las religiones, además de exponer y explicar sus creencias, sus rituales y su historia, se hace eco de un sinfín de hechos desconocidos sobre los enigmáticos cátaros del Languedoc.

    Desde mediados del siglo XII hasta finales del XIII, el movimiento cátaro se alzó por Occitania, el norte de Italia, Flandes, Champaña y Cataluña como una auténtica iglesia alternativa a la de Roma, con su propia organización, su doctrina y un curioso rito iniciático, el consolament.

    Radicales en sus creencias e impregnados de una profunda espiritualidad, los cátaros protagonizan un período de suma importancia para Occidente. Estos rebeldes de la Edad Media calificaban de fraudulentos los poderes terrenales, rechazaban el materialismo, trataban a las mujeres en términos de igualdad, aceptaban la diferencia de credo, defendían el amor libre y afirmaban que el infierno no existía. Pero, sobre todo, los cátaros pusieron en entredicho la autoridad de la Iglesia y su concepción del bien y del mal, provocando que se tambaleara el sistema de valores impuesto.

    La respuesta del catolicismo fue tremenda: con el apoyo de la corona francesa, que ansiaba ocupar por fin Occitania, la Iglesia se lanzó a reprimir a sangre y fuego el movimiento cátaro occitano. Y consiguió acabar con ellos.