• LLAMADA DE LOS OLORES, LA

    SEKIGUCHI, RYOKO PERIFERICA Ref. 9788410171916 Ver otros productos de la misma colección Ver otros productos del mismo autor
    Ryoko Sekiguchi busca, a través de la escritura, retener lo que se aleja, las sensaciones etéreas: los olores, los sabores, las voces que nunca más volveremos a oír. Si en Nagori nos hablaba del gusto y en La voz sombra se centraba en el oído, ahora, en La llamada de los olores, aborda el más sutil ...
    Ancho: 140 cm Largo: 215 cm Peso: 250 gr
    Disponible
    19,50 €
  • Descripció

    • ISBN : 978-84-10171-91-6
    • FechaEdicion : 01/09/2026
    • AñoEdicion : 2026
    • Idioma : Español, Castellano
    • Autores : SEKIGUCHI, RYOKO
    • Traductores : LÓPEZ MUÑOZ, REGINA
    • NumeroPaginas : 192
    • Coleccion : FUERA DE SERIE
    • NumeroColeccion : 15
    Ryoko Sekiguchi busca, a través de la escritura, retener lo que se aleja, las sensaciones etéreas: los olores, los sabores, las voces que nunca más volveremos a oír. Si en Nagori nos hablaba del gusto y en La voz sombra se centraba en el oído, ahora, en La llamada de los olores, aborda el más sutil de nuestros sentidos: el olfato.
    Como sabemos, al menos desde Proust y su magdalena, el olfato es un poderoso desencadenante de recuerdos, capaz de activar los que llevan años sepultados en lo más profundo de nuestro ser. Cada olor tiene un cuerpo y un lenguaje, una presencia capaz de trastocar nuestra relación con el tiempo y el espacio, y con esta idea Sekiguchi construye una narración híbrida que, a la manera de Las mil y una noches, engarza pequeñas historias ambientadas en distintas épocas y lugares: Granada en el presente, Ferrara en el siglo XVIII, el Teherán decimonónico, París a lo largo de los siglos…
    La llamada de los olores es un texto de hálito poético, luminoso e iluminado, en el que cada relato tiene como colofón un cuaderno de olores en el que la narradora da cabida a diversas cavilaciones: «A veces notamos la presencia de una persona por su olor, pero ¿tiene olor la ausencia?»; «Creemos ser capaces de imaginar todas las fragancias de la dicha, pero ¿existe una fragancia de la cólera?»; «Se dice que el dinero no huele, pero el estado de quienes lo poseen sí». Los perfumes y los olores, protagonistas absolutos del libro, se erigen, pues, en presencias encarnadas de nuestros recuerdos y en emisarios que nos revelan nuestro porvenir.