• WEAVINGSHAW

    AL-WASITY, HEBA FAERIS Ref. 9791388108044 Ver otros productos de la misma colección Ver otros productos del mismo autor
    En esta oscura fantasía gótica con romance, los secretos son la moneda de cambio y los muertos no descansan Hace tres años, Leena Al-Sayer despertó con un terrible poder: es capaz de ver a los muertos.Desde entonces, se ha ocultado del mundo, a sabiendas de que, si su maldición sale a la luz, acabar...
    Dimensions: 220 x 145 x 38 cm Peso: 577 gr
    Disponible
    19,50 €
  • Descripció

    • ISBN : 979-13-88108-04-4
    • FechaEdicion : 01/04/2026
    • AñoEdicion : 2026
    • Idioma : Español, Castellano
    • Autores : AL-WASITY, HEBA
    • Traductores : MONTERO, ESTÍBALIZ
    • NumeroPaginas : 496
    • Coleccion : FAERIS EDITORIAL

    En esta oscura fantasía gótica con romance, los secretos son la moneda de cambio y los muertos no descansan

    Hace tres años, Leena Al-Sayer despertó con un terrible poder: es capaz de ver a los muertos.

    Desde entonces, se ha ocultado del mundo, a sabiendas de que, si su maldición sale a la luz, acabará encerrada en un manicomio.
    Cuando su querido hermano, Rami, enferma de gravedad, ella se enfrenta a una terrible disyuntiva: dejarlo morir o conseguir el carísimo medicamento que le salvará la vida a cambio de lo único valioso que posee: su secreto.

    El Santo del Silencio, un despiadado y magnético mercader que comercia con confesiones y al que envuelven rumores sobrenaturales sobre su crueldad y poder, le ofrece un trato a un precio letal. Leena deberá encontrar al fantasma de Percival Avon, el último dueño de Weavingshaw, o entregar su libertad al Santo para siempre.

    La búsqueda de Leena la conduce, junto al Santo, hasta Weavingshaw, donde descubre que la finca y los páramos circundantes están vivos, ávidos de sangre y sacrificios. Mientras se enfrenta al poder de ese lugar, también debe resistirse a la creciente atracción que siente por el enigmático Santo, cuya conexión con Percival Avon continúa siendo un misterio.

    A medida que la casa comienza a sepultarlos, se les agota el tiempo de que disponen para su desesperada búsqueda de respuestas.
    Porque Leena ha llegado a comprender que, en Weavingshaw, los muertos no guardan silencio, y que es mejor que algunos secretos sigan enterrados con ellos.