¿Te has probado toda la ropa del invierno pasado y solo te sirve la bufanda?¿Tienes un sueldo asombroso, capaz de dar risa y pena al mismo tiempo?¿Tus hijos te vuelven loca (y no precisamente de amor)?¿El grupo de WhatsApp con tus amigas está lleno de calificativos cariñosos como «zorra» o «hija de ...